José Manuel Fuente y el dolor (Cima)

Artículo publicado en la edición de mayo de la revista Mundo Nogomet. Puedes leer el original aquí a partir de la página 8.

Quién sabe si era la orografía, el aire o la cultura, pero Italia exacerbaba con todas sus luces y sus sombras la esencia de José Manuel “el Tarangu” Fuente, escalador excelso, leyenda del ciclismo.

En el artículo anterior habíamos dejado Fuente justo a punto de poner pie en el país transalpino. Allá por 1972 el asturiano daba comienzo a un trienio que se grabaría en la memoria de todos. Tanto por la épica de sus triunfos como por la belleza trágica de sus fracasos.

Venía el Tarangu de haber ganado la Vuelta a España, una auténtica sorpresa que nadie esperaba y que de improviso lo había colocado entre la nómina de favoritos a cualquier carrera, junto a hombres ya consagrados. Sin embargo, existía un pequeño inconveniente: ganar era una misión imposible. Un dictador regía con brutalidad las carreteras europeas. Su nombre, Eddy Merckx.

De la misma edad que Fuente, el talento del belga Merckx explotó a finales de los 60. Desde entonces y hasta su retirada acumuló el mayor palmarés de la historia del ciclismo. Tenía una polivalencia sobrenatural, se diría que irreal para un hombre común. Inalcanzable en llano, sólido en contrarreloj, correoso en la montaña; basaba su dominio en imponer un ritmo marcial e implacable, sin grandes alardes, tan solo un suspiro por encima de lo soportable, que machacaba segundo a segundo a sus rivales y los condenaba a la larga. Ello, junto con su sangre fría y su astucia, marcó la diferencia.

Así pues, a Merckx ya se le daba por ganador del Giro 72 de antemano. No en vano contaba con 2 maglie rose en su haber (68 y 70) y su mirada reptiliana en la línea de salida hacía presagiar que se exprimiría al máximo para conseguir la tercera, aún más sabiendo que el año anterior no lo disputó.

En cuanto a Fuente, como dijimos, acababa de ganar una sorprendente Vuelta y su Giro del año anterior fue notable: consiguió el maillot de la montaña y ganar la etapa reina, Forte dei Marmi-Pian del Fianco di Sestola. A pesar de todo, para el mundo ciclista Tarangu no dejaba de ser una anécdota, un escalador de cierto talento que había aprovechado su golpe de suerte. Se esperaba que ganase a lo sumo un par de etapas sin inquietar demasiado a los que disputaban la clasificación general. No así dentro de su equipo, el Kas, en donde partía como colíder, junto a Miguel María Lasa. Si las piernas de Fuente respondían, los grandes nombres del Kas trabajarían para él.

Desgracia italiana

Este guion se cumpliría a rajatabla las 3 primeras etapas. Al llegar a la cuarta, explota la bomba. Ataca Fuente como un loco en solitario por las rampas del escarpado Blockhaus triturando a todos sus perseguidores. Saltan las alarmas entre el statu quo. 2 minutos 40 sobre Merckx, incapaz de seguir el ritmo, y el Tarangu se ponía líder una vez más contra todo pronóstico.

Defiende con uñas y dientes la maglia rosa por 4 días, hasta que la cede fuera de la alta montaña ante el empuje de escuadras más completas que el Kas. Sin embargo, Blockhaus tan solo sería la primera exhibición de Fuente, intratable en las pendientes más duras. Ante la impotencia de Merckx y el resto de popes, se impondría con claridad en una tortura hecha etapa: la Cima Coppi (puerto más alto de cada edición) de ese año, el mítico e imponente Passo dello Stelvio, serpiente alpina.

José Manuel Fuente tiene en su mano hacer historia y conseguir su primer Giro, culminando otra gran sorpresa y venciendo al hasta entonces intocable Merckx. Se le nota en una forma extraordinaria, y tan solo con seguir como hasta entonces sería suficiente. Sin embargo, se interpone la eterna maldición de los escaladores: ¿es suficiente con ganar en los puertos, volar en las montañas? Muchas veces las etapas en llano, la estrategia, las contrarrelojes, quitaban el premio final a estas águilas frágiles, tan vulnerables lejos del aire fino de las cordilleras. ¿Sería el caso de Fuente?

Inútil será el esfuerzo del Tarangu, porque la tragedia y el fracaso lo están esperando en Bardonecchia. A priori, no se antoja una jornada demasiado difícil, pero el orgullo puede a Fuente. El labrador de Limanes, el aprendiz de metalista, no soporta ser ninguneado y los españoles se lanzan carretera adelante a las primeras de cambio sin calcular los riesgos. Su espíritu no le permite correr a la defensiva. Tiene que grabar con sus pedales una marca en el ciclismo. Tiene que demostrar quién es.

Así, cegado por la hybris trágica, el Tarangu ataca en Bardonecchia demasiado pronto y, en un momento crucial, se queda solo. El infortunio quiso que se le acabase el agua en zona prohibida, allí donde los coches de equipo no tienen permitido ya avituallar a sus ciclistas. Solo y deshidratado, Fuente desfallece y hasta el final de la etapa renqueará, reptará como un gusano agónico, sin fuerzas. Metro a metro, Merckx resucita y recupera su desventaja de minuto y medio. Merckx, vestido de rosa, rebasa a un Fuente destrozado por la sed y la desgracia. Merckx dicta sentencia.

Muchas ilusiones quedaron enterradas en Bardonecchia. El Giro está perdido para él. Eddy Merckx alza los brazos victorioso en Milán, un Eddy Merckx que supo sufrir y ser paciente, nunca minusvalorando a su gran rival como hicieron todos los demás.

Esta vez Fuente no pudo vencerse a sí mismo y viejos fantasmas de su pasado le hicieron hincar la rodilla en la tierra. El Tarangu no culpa a nadie más que a él y se machaca, se tortura, se retira a entrenar hasta el año siguiente para no permitir otro signo de debilidad. El asturiano no se quebró.

Fuente contra el mundo

Nunca nadie ha conseguido ganar las 3 Grandes Vueltas (Vuelta, Giro y Tour) el mismo año y a cualquiera que lo ha intentado la cruda realidad lo ha puesto en su sitio. Precisamente por eso, 1973 fue un año de cambios en el calendario habitual de muchos grandes ciclistas. Obviamente, como el mundo giraba alrededor de Merckx, su decisión de no disputar el Tour marcó a todos los demás corredores. El belga correría por primera y única vez una Vuelta a España. Por supuesto, la ganó y llevándose 6 etapas.

Sus rivales reaccionaron al anuncio de inmediato: por ejemplo, Fuente renunciaría a correr la Vuelta para centrarse en Giro y Tour. Poco acostumbrado a la nueva situación, el Tarangu llegó al Giro de 1973, primera gran carrera de su temporada (por entonces, la Vuelta se disputa antes de Giro y Tour; hoy en día lo hace después de ambas), muy fuera de forma. Ofensivo siempre, vivía atacando, su cabeza mandaba, pero esta vez, algo nuevo, las piernas no respondían. Esas piernas que sembraban el terror en el pelotón.

Fuente se desfonda, sufre terribles calambres durante los primeros días. No se quiebra, él no se quiebra. Es capaz de recuperarse en las jornadas de alta montaña, su auténtico elemento, y se lleva de forma brillante la etapa reina de ese curso, Auronzo di Cadore, en plenos Dolomitas. La peor versión posible del Tarangu, sufriente como un perro, por puro orgullo, por pura fuerza mental, consigue revalidar el maillot de la montaña (y ya van 3 años seguidos) y colarse entre los 8 primeros en la clasificación general. Un Merckx sin rival se lleva, cómo no, el Giro una vez más, por cuarta vez. El segundo queda a casi 8 minutos de distancia.

Tour indigno

Esta mejora que se atisbó en los últimos días del Giro pudo confirmarse en la Vuelta a Suiza. Fuente arrasó en una de las ediciones más duras que se recuerdan en esta prueba de una semana, muy montañosa de por sí, convirtiéndose en el primer español en ganarla y en el único hasta el polémico Aitor González en 2005.

El de Limanes llegaba a la ronda francesa recuperado de sus problemas, bien entrenado y en un estado físico notable. Tenía ante sí una posibilidad muy clara de llevarse su primer Tour. Recordemos que el ogro Merckx no lo corría, tras un doblete de Vuelta y Giro en su vitrina. El de Flandes estaba un nivel por encima de cualquiera de sus rivales física y, en especial, mentalmente, no me cansaré de repetirlo. Es difícil transmitir bien la autocracia del dominio del belga sobre el pelotón.

A pesar de la ausencia del dictador de Flandes, el Tour no sería un paseo para Fuente. Otro español aspiraba a la corona gala. No era otro que Luis Ocaña (Priego, Cuenca, 1945), hombre de calidad excepcional e historia trágica. Un desgraciado accidente lo había privado de conseguir la gloria en las carreteras francesas 2 años antes y no dejaría escapar otra oportunidad. Ocaña estaba dispuesto a todo para ganar, a lo que fuera. Su hambre abrasadora de victoria era muy diferente del carácter inquebrantable de Fuente. Ocaña estaba dispuesto a hacer cosas por las que el asturiano nunca pasaría. Al Tarangu le llega bajo mano una oscura oferta por parte del poderoso Bic, equipo de Ocaña: si no trata de arrebatarle el liderazgo al conquense, le aseguran que le ayudarán a conseguir el segundo puesto, el maillot de la montaña y una gran cantidad de dinero. Fuente rechaza de plano las confabulaciones, él actúa siempre de frente. Un ciclista vale lo que pueden sus piernas y nada más. Por desgracia, el mundo no funciona así.

Otros sí aceptaron las ofertas del Bic y Fuente sufrió las consecuencias. Todos los equipos parecían correr contra él y tirar a favor de Ocaña. Pero el Tarangu, todo corazón, jamás se rindió, luchó como una bestia salvaje, sabiendo de antemano que no le permitirían conseguir lo que ansiaba. Como Sísifo, arrastraba su carga por las pendientes, cuesta arriba, solo para verla siempre caer. Sin embargo, Camus nos enseñó que Sísifo era feliz a su manera y Fuente se redimió, hizo grande su deporte atacando siempre sin mirar atrás en jornadas como la de Les Orres, etapa reina cuajada de grandes puertos. El Tarangu demarró a muerte en el titánico Galibier, provocando la reacción de Ocaña, que, apoyado por su gente, pudo recuperarse en el siguiente puerto, el Izoard y ganar la etapa en solitario con Fuente pisándole los talones. Puro ciclismo. El conquense se aseguró así la victoria general en un Tour que dominó por completo con buenas y malas artes: a más de 15 minutos del segundo, 18 jornadas de líder y 6 victorias de etapa.

El destino se ceba siempre con el débil y al Tarangu también le arrebataron el maillot de la montaña. Hombres rápidos le arañaban puntos en los lugares donde se disputaba la clasificación de escaladores, una maniobra sucia de venganza por parte de Ocaña.

A pesar de todo, el juego sucio y subterráneo no impidió al ciclista asturiano hacer historia después de quedar tercero en el Tour del 73. Ya sería desde entonces el primer ciclista español en subir al podio en las 3 Grandes Vueltas, toda una hazaña. No fue esto de ningún modo un consuelo para un hombre que solo se permitía a sí mismo el máximo.

Reinado español

El asturiano aprovecharía el parón hasta la temporada siguiente para tratarse los calambres que le habían atormentado a principio de año, causados por unas varices que pudieron operarse. Para no repetir experimentos fallidos, Fuente volvió a la planificación de 1972, año que le puso en el mapa.

Llegó pues a la Vuelta a España del 74 como gran favorito debido a su trazado montañoso y con el plus de motivación de enfrentarse de nuevo a Ocaña, cuyas conspiraciones tanto habían enfurecido al de Limanes. Esta vez ninguna confabulación pararía a Fuente, que llegó de líder a una de las etapas más importantes de su carrera.

La decimotercera etapa de la Vuelta terminaba en Monte Naranco, en la Asturias natal del Tarangu, y el público se volcó en su favor durante una de las jornadas más difíciles de la competición. No hubo sitio para la relajación, el correoso portugués Agostinho y Lasa (compañero de Fuente en el equipo Kas, pero ya se sabe: allí cada uno iba por libre) atacan fuerte. El Tarangu se ve obligado a tirar del pelotón entre la niebla, pues el día era pésimo. Tras un gran esfuerzo consiguen cazar a los huidos. Justo entonces, el infortunio parece cebarse otra vez contra el Tarangu: se cae y Lasa y Ocaña aprovechan para atacar otra vez. Fuente demuestra de nuevo su gran fortaleza, su espíritu de piedra, y jaleado por su gente es capaz de alcanzar a sus rivales y ganarles en la cima del Naranco. Así es como vencen las leyendas, sellando el triunfo en solitario y en las etapas más duras.

No pudo disfrutar el asturiano de días tranquilos, porque aún se caería otra vez en la penúltima etapa, perdiendo un valioso minuto. Veía el Tarangu peligrar su liderato, en la clasificación general tenía cerca a Agostinho. Solo quedaba una etapa, pero era una contrarreloj y el luso era un especialista en este tipo de pruebas. Al final, consiguió aguantar Fuente de forma épica y por solo 11 segundos se llevó su segunda Vuelta a España.

Empezaba 1974 como empezó 1972, con el Tarangu ganando en las rampas ibéricas con mucha autoridad. Tenía él las piernas y la confianza para romper esa semejanza con la temporada de hacía 2 años, para llevarse por fin el ansiado Giro, que se resistía.

Cruel, cruel Italia, no permitirías que Fuente rompiese el espejo y lo obligaste a ver reflejadas todas sus miserias, todas sus tragedias, y también a atisbar allí al fondo, creciendo poco a poco, la alargada sombra de Eddy Merckx.

  • Facebook - Black Circle
  • Instagram - Black Circle
  • Twitter - Black Circle
  • YouTube - Black Circle
  • Entregaremos la mejor calidad posible.

  • Daremos libertad a los colaboradores en forma y contenido. Si es valioso, tendrá un sitio.

  • Nadie cerrará la página sin aprender algo nuevo.

  • Haremos que los lectores se interesen por temas de los que aún no saben nada.

  • Reivindicamos el valor de la subjetividad, sin escondernos en una supuesta objetividad para no tomar partido.

  • Lucharemos por ser mejores y dar más a nuestros lectores cada día.

  • No callaremos ante las injusticias con un silencio cómplice.

  • Uniremos nuestra voz con más proyectos interesante. Juntos llegaremos más lejos.

 

¡Bienvenid@ y muchas gracias por visitarnos!

 EL TANQUE ROJO :
  post recientes  
  SÍGUENOS  
  • Facebook - Círculo Negro
  • Instagram - Negro Círculo
  • Twitter - Círculo Negro
  • YouTube - Círculo Negro
 búsqueda por tags 
entradas relacionadas::

© 2016 El Tanque Rojo

  • Facebook B&W
  • Blanco Icono de Instagram
  • Twitter B&W
  • Blanco Icono de YouTube
This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now